
Video resumen boletín general Azimut:
¿Qué está pasando con los precios de la energía?
El precio de la electricidad de uso industrial en Colombia ha crecido significativamente por encima de la inflación en los últimos años tres años. Esto se sabe dado que la inflación acumulada de los años 2021, 2022 y 2023 es del 31%, mientras que el crecimiento del precio promedio de la energía en las principales ciudades del país para el mismo período fue del 70%. Lo anterior prende las alarmas de los sectores empresariales pues afecta la competitividad del país.
Ahora bien, el fenómeno mencionado es heterogéneo regionalmente, es decir, no todas las ciudades del país se han visto igualmente afectadas. Por ejemplo, Medellín, Cali y Bogotá entre enero del 2021 y marzo del 2024 tuvieron un aumento promedio del precio de la electricidad del 57% mientras que Barranquilla lo tuvo del 128%.
La siguiente gráfica ilustra muy bien la problemática descrita pues presenta el costo de la energía de uso industrial para las principales ciudades del país, en dicha figura se observa que la diferencia entre Barranquilla y las demás ciudades es de casi 400 pesos, también se detalla que en Barranquilla la energía es más del doble de costosa hoy que hace 3 años.

Sectores: empresas de alimentos de consumo masivo.
Desde Azimut venimos trabajando con diversos clientes que producen alimentos (arroz, carnes rojas, pollos, galletas, pastas, entre otros) en estrategias puntuales para consumir menos energía manteniendo la misma cantidad de producción y, en definitiva, hacer más con menos.
Una vez se tenga esta medición que permita aislar nuestro caso de estudio del resto de consumidores, es razonable relacionar este consumo con su función productiva dentro de la compañía o la producción que le pertenece. Es decir, calcular indicadores energéticos o hallar la relación de energía en función del producto. Bien puede ser en kWh/ton, kWh/und, MJ/ton o las unidades que le hagan mayor sentido físico a la compañía. A partir de esta información se forman los cimientos de cualquier análisis dado que es posible obtener la famosa “línea base” o punto de partida para referenciar a futuro el cambio positivo o negativo que tenga cualquier intervención en el sistema productivo.
Ejemplo de las conclusiones a las que puede llevar la medición en línea puntual de sistemas productores de alimentos (en este caso hornos industriales) con respecto a la producción:

Aquí se observa que, para estos sistemas, que pueden hornear diferentes productos, cuando hornean el producto o referencia A en específico, se tienen rendimientos muy diferentes. Incluso, sacar esta referencia por el horno D es 77% más costoso que con el horno A. Esto simboliza $120 millones de pesos más de costos solo en este horno anuales, 60.000 m3 de gas natural utilizados adicionalmente y 118 TON de CO2.
En la industria de alimentos se utiliza el servicio de aire comprimido para fines diversos según el alimento. Dado que medir flujos de este recurso en cada línea de producción, consumidores o procesos es compleja y costosa, por la estadística se puede caracterizar y obtener acercamientos válidos a estos valores evitando inversiones adicionales en planta. Con análisis multivariables en este sistema se puede caracterizar porque este recurso se distribuye a lo largo y ancho del proceso productivo y qué sistemas son más relevantes en su demanda.
En cuanto a la sustitución de tecnologías tradicionales por sistemas más eficientes en la industria alimenticia, se viene perfilando las bombas de calor como solución principal a descarbonizar el proceso de calentamiento de agua de manera rentable. Estos son sistemas eléctricos que aprovechan una fuente de energía ilimitada (aire del ambiente, por ejemplo) para “meterla” al agua con ayuda de un trabajo eléctrico de un compresor y elevar su temperatura. Estos proyectos suponen tres ventajas principalmente:
- Disminuir entre 20% a 40% los costos de calentar agua (depende del precio de la energía y el combustible de la planta)
- Retornos de inversión entre 3 y 5 años
- Elimina el consumo de combustibles para este proceso ampliamente utilizado en la producción de alimentos
Si bien la industria alimenticia tiene retos de rentabilidad y sostenibilidad principalmente en materias primas, la energía no tiene un papel irrelevante en la conformación de costos ni en la matriz de fuentes de CO2 del proceso. Desde Azimut planteamos las soluciones, desarrollamos la ingeniería y nos encargamos de implementar proyectos para potencializar la rentabilidad del negocio, con presupuesto de nuestros clientes de la industria de alimentos o financiados por nosotros, donde se amortiza la inversión con ahorro.
Sistemas: energía solar fotovoltaica
El costo de la energía eléctrica incrementó considerablemente y, con este panorama, la posibilidad de autogenerar en sitio la energía a través de tecnologías como los sistemas solares (PV) toma más relevancia. Además, los retornos de inversión mejoran considerablemente, llegando a estar por debajo de los cuatro años, lo cual es menos del 18% de la vida útil del proyecto.
Al consumir menos energía de la red se tiene varias ventajas con un sistema solar PV:
- Mayor control del costo de la energía, al depender en menor medida de lo que pase en el mercado energético del país.
- Mejorar los indicadores ambientales.
- Disminución de la carga térmica del edificio.
- Posibilidad de aplicar a los beneficios tributarios que se tienen disponibles para este tipo de proyectos (IVA, Renta, Depreciación acelerada)
- Posibilidad de hacerlo con cero inversión con un aliado como AZIMUT.
Proyecto solar fotovoltaico diseñado y ajustado a las condiciones del edificio, logrando en algunas horas del día cubrir el 100% del consumo energético.

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